
Mi primera corrección
21 febrero 2010Hoy he estado corrigiendo por primera vez en mi vida. Creo que es dificilísimo corregir y tengo la sensación todo el rato de que estoy siendo injusta… Sin embargo, estoy poniendo algunas malas notas con más gusto que vamos. Y no es que yo sea mala persona, que puedo llegar a serlo. No, se lo merecen por vagos.
La cuestión es que el otro día hice una sustitución y tenían que leerse unos textos un poco difíciles sobre la conquista de México. Les dije que trabajasen autónomamente, con ayuda del diccionario y que cualquier cosa que no entendiesen que me preguntasen. Les avise que era mucho trabajo y que era bastante difícil. Yo tenía pensado ponerles un poco de deberes, pero poco. Pero como se portaron tan mal y trabajaron tan poco, pensé: ahora os jodéis y os voy a poner todo de deberes. Claro, como era la sustituta se pensaron que podían hacer lo que les diese la gana.
Como buena chivata, avisé a mi tutora de cómo se habían comportado y me dijo que preparase unas preguntas sobre la información básica del texto, que le haríamos un examen sorpresa. Así que el pasado martes, les metimos bronca, les dimos 40 minutos para repasar los textos y luego hicieron el examen.
¡Qué desastre! Os pongo algunos ejemplos:
Preguna: ¿Cuáles fueron las tres culturas prehispánicas más importantes de México?
Respuesta: Los inca, los maja y (Para una palabra que se tiene que aprender, maya, va y la escribe mal).
Pregunta: ¿Qué tenían en común las tres culturas prehispánicas más importantes de México? (la anterior pregunta era decir cuáles eran).
Respuesta: los indígenas, las mayas y los aztecas tuvieron en común. (Hay un punto, es decir, ha dado la respuesta por completa).
Pregunta: ¿Qué opinan los mexicanos hoy en día de Malinche?
Respuesta: Es el grande día. (Con dos cojones, estamos hablando de una persona y me contesta que es un día…).
Pregunta: ¿Quién fue Malinche?
Respuesta: Una hija. (Gracias por aclararme que no ha nacido de una col como las Cabbage Patch Kids).
Creo que me voy a tomar un vinito, porque me lo merezco.