
En abril, conciertos mil
9 Mayo 2008El mes de abril se convirtió, sin querelo en el mes de los conciertos. Todo empezó el día 7 de abril, que fui a la sala Apolo a ver a The Hives. La entrada era mi regalo de cumple para mi hermana. A mí The Hives, la verdad, ni fu ni fa. No es el tipo de música que me entusiama, son un poco punk para mí.
(Seguramente alguien se esté tirando ahora mismo de los pelos al leer que son punk, pero es que no soy muy buena en las clasificaciones de la música)*. Y, aunque no son santo de mi devoción, me lo pasé bastante bien. Primero salieron unos teloneros con unas máscaras de piel que no me gustaron, la verdad. Pero The Hives son divertidos, hacen participar al público todo el rato y tienen muchísima energía, que siempre se agradece. Además, el cantante estuvo toda la noche hablando en un castellano macarrónico, con el que me tuvo entretenida durante un buen ratillo.
El día 16 de abril fui a ver a Pastora en el Palau de la Música Catalana, que este año celebra 100 años de existencia. Tendría que haber ido en febrero, pero por motivos que ahora no recuerdo, lo cambiaron a abril.
En gran parte, fui a este concierto por el hecho de ir al Palau, que es alucinante.
Solo había estado allí cuando tenía 12 años, día del que solo recuerdo que el chico que me gustaba se sentó detrás mío y estuvo tocándome el pelo de vez en cuando, hecho por el cual yo me sonrojaba. La cuestión es que volví al Palau a ver a Pastora y, en el concierto, llegué a dos conclusiones. La primera es que me encanta la voz de la cantante. La segunda es que no vuelvo a ver un concierto en el que crea que puedo bailar sentada. Pero me lo pasé muy muy bien, el mes de conciertos estaba yendo de bien en mejor.
Y para acabar el mes, Lori Meyers otra vez en la sala Apolo. Los granadinos, de Loja para se concretos, estuvieron muy bien, un poco sosetes porque hablaron muy poquito, pero correctos.
¿Lo mejor? Que estábamos en primera fila y podíamos ver cómo tocaban. Yo me enamoré del percusionista que llevan en la gira: ¡qué alegría! ¡Cómo disfrutaba!
Y ahora, a esperar al próximo concierto…
*Una vez leí que no se quién decía que solo había dos tipos de música: la buena y la mala. Este es el tipo de clasificación que entiendo.