Creo que tenemos el país que nos merecemos. Nunca llegaremos a los niveles de Suecia o Finlandia, porque allí, si un partido es corrupto, dimiten o el electorado les castiga. Lo hemos visto en Reino Unido. En Valencia, el PP ha aumentado el número de votantes. Así nos va. Nos reímos de Berlusconi y no entendemos a los italianos… ¿cómo era eso de la paja y la viga?
Pero no me extraña. Nadie se ha dignado a hacer unas propuestas claras y comprensibles. Y eso que en las elecciones europeas es todo mucho más fácil, porque ya se saben muchos de los temas que se debatirán en la Eurocámara durante los próximos cinco años. Entonces, me pregunto por qué ningún partido ha dicho: “respecto a este tema, nosotros nos posicionaremos así o asá y esto tendrá las siguientes consecuencias…”. Sería tan claro y tan evidente. Veríamos quiénes son de izquierdas y de derechas.
Y quién cumple lo que promete y quién no. Quizás ahí está el problema…
Sin embargo, todos se dedican a atacar, a decir “nosotros somos los buenos y ellos los malos”, sin razonamientos detrás, sin propuestas concretas, sin que los ciudadanos sepamos qué va a pasar en los próximos cinco años. Luego nos asustaremos y nos escandalizaremos si se vota la directiva de las 65 horas semanales, si se aprueba el plan de Bolonia, si se permite que comamos trangénicos sin que lo sepamos, si el pescado se importa de la otra punta del mundo porque nos sale más barato económicamente (que no social ni medioambientalmente)…


