h1

Junio 29, 2008

Soy un niño.

Juego, me divierto y no tengo maldad.

Cuando tengo mi juguete en las manos, deseo el de los demás. Y cuando estos llegan a mis manos, quiero volver al mío, al antiguo. Siempre quiero más, siempre envidio lo que no tengo.

Sueño con una vida ideal. Seré bombero, arquitecto, policía, político, médico, austronauta. Querré hacerme mayor.

Si me porto mal, si tengo una rabieta y he hecho algo hiriente, te daré un beso o pondré carita inocente mientras te hago un mimo. Y borrón y cuenta nueva.

Pero en las noches de truenos y pesadillas, correré a tu cama, me meteré bajo la manta y buscaré el consuelo entre tus brazos.

h1

Junio 25, 2008

Si podéis, si cae en vuestras manos por algún casual de la vida, escuchad a Vetusta Morla (o mejor aún, podéis hacerlo en su web).

Yo me levanto y lo escucho y me voy a dormir después de escucharlo… ¡Qué vicio, qué vicio!

Lo dicho. Luego no digáis que no os he avisado…

h1

Mobiliario suburbano

Junio 19, 2008

Llueve dentro del vagón del metro y el suelo se deshace.  Mientras tanto, yo me deshago viendo como caen las gotas de la lluvia ante las miradas esquivas de la gente.

No quieren mirar ni quieren ver.

Y yo me siento incómoda en esa situación. Ignorada, pero presente. Sentada al lado de extraños que me tratan como un mueble.

Y entonces, lo único que puedo hacer es irme.

h1

Porto

Junio 18, 2008

Este fin de semana pasado fui a Oporto (Porto para los portugueses) con dos amigas de la carrera, Ne y Nu. En parte, queríamos “revivir” nuestro viaje fin de carrera a Lisboa (del que ya hace casi un año), en parte necesitábamos viajar (creo que la pasión por los viajes es algo que está vinculada a nuestra deformación profesional), en parte queríamos desconectar y, por último, queríamos ligarnos a un portugués. Cumplimos casi todos nuestros objetivos, queda al lector decidir cuales cumplimos y cuales no.

En definitiva, que Ne, Nu y La cogieron un autobús el viernes después de comer y se plantaron en Girona. Comentario repetetido mil veces: “Ya no vuelvo a coger el avión en Girona”. Porque, aunque sea más barato, es una pérdida de tiempo. Nos tomamos un café y embarcamos. Dos horitas y nos plantamos en Oporto. Primera impresión: “¡Qué bonito y qué nuevo es el aeropuerto!”. Y luego el metro, otro tanto. Así que nuestro pensamiento lógico fue que en Oporto había dinero.

Gracias a las anotaciones de Nu, nos llegamos al hotel. Sencillito, pero limpio y mono. Quizás un poco lejos del centro… Pero bueno, nos pusimos monas y nos fuimos a buscar un lugar para cenar. Cogimos el metro, caminamos un poco por el centro hambrientas y descubrimos un restaurante pequeñito, pero estaba completo. Lástima, tenía buena pinta. Así, caminando, caminando llegamos a la praça da ribeira, que tiene bastantes terracitas y cenamos en una de ellas. Además el camarero, que era muy guapo, fue muy simpático y nos explicó por donde podríamos salir luego. Pero no entendió que habíamos pedido una ensalda de bacalao… en fin, no podía tenerlo todo…

Así que, mapa en mano, no llegamos a los bares que nos dijo. Pero sí a dos verbenas. En la primera, un rasta cantaba reggae. En la segunda, unos tunos nos sacaron a bailar. Al final, acabamos en un bar pseudo-moderno tomando algo y echas polvo. Mañana salimos hasta las mil, ¿vale? Volvemos al hotel en taxi que conducía Schumacher… y a dormir!

El sábado hicimos ruta turísitca: el Sé, la Iglesia de los Clérigos, el Majestic, la ribera del Douro que le llaman ellos… Oporto es una ciudad que, si estuviese cuidada, sería preciosa. Pero es decadente y está muy abandonada. Edificios que podrían dejarte con la boca abierta si estuviesen conservados, están habitados por palomas. Por la noche, nos volvimos a poner monas y fuimos a un restaurante que recomiendo a toda persona que vaya a Oporto: se encuentra en la Rúa Mouzinho da Silveira y se llama Solar do Patio. Bebimos porto, comimos bacalao espiritual y rematamos la faena con una mousse de mango. Delicioso. Además, los dos dueños fueron muy amables y nos trataron como si estuviésemos en casa.

Después de la cena, nos volvimos a poner en búsqueda de los bares por donde salen los portugueses y acabamos en una terracita donde había muchísima gente, al lado de la universidad, tomando una cerveza. Pero tuvimos tan mala suerte que nos empezó a llover. Así que tuvimos que ir dentro y, como había tanta gente, nos empezamos a agobiar. Eso, sumado a que llevábamos todo el día caminando, nos hizo volvernos al hotel.

El domingo llovió. Pero nosotras, dispuestas a aprovechar nuestro último día, nos fuimos a visitar las bodegas de porto y a hacer un crucero por el Douro. Y, para acabar nuestro viaje, visitamos la Casa da Música, de Rem Koolhaas, que si no iba, en el trabajo me mataban.

Y, desgraciadamente, tuvimos que volver. Metro, avión, vuelta a Girona (”ya no vuelvo a volar a Girona”), autobús, taxi.

Cama.

Dos días y medio llenos de charlas, risas, reflexiones, visitas y recuerdos.

h1

Junio 3, 2008

Ayer fue lunes, lo sé. Y tocaba Musical Monday, también lo sé. Pero no lo hice, porque voy a incumplir una de las normas tácitas de los blogs:

- Si marcas una regularidad, mantenla.

Pues yo voy a cambiarla, porque esto se estaba convirtiendo en un blog con solo videoclips. Y el blog es mío y hago con él lo que me da la gana, ala. Por tanto, he decidido bajar la periodicidad a una vez al mes: el prime lunes de cada mes. Hasta julio nada de nada, pues. Ya  tengo mi alarma de google puesta, para que la memoria no me traicione…

En otro orden de cosas, el miércoles y el jueves estuve en Madriz, por razones laborales. Cogí el AVE el miércoles al mediodía con mi jefe, fuimos a una presentación de estudiantes de arquitectura, en el hotel dormí poco gracias a mis vecinos de habitación… Y el jueves fui a unas mesas redondas de arquitectura y ¡vuelta a Barcelona!

La pena fue que no vi casi nada de Madrid y, lo poco que vi, lo vi desde el taxi. ¿Conclusión? Tengo que volver para explorarlo ya.

h1

Musical Monday: Jonathan

Mayo 26, 2008

Hoy, a modo de excepción, voy a poner una fricada que me han enseñado este fin de semana. Pese a que soy una persona más o menos seria, llevo tres días riéndome de chorradas y chistes malos.

Ahí lo dejo… Jonathan, no te vayas pa lo jondo…

h1

Mayo 21, 2008

paralelepípedo
reticular
anodizado
plementación
jácena
cercha
pilotis
perimetral
nervado
troncocónico
voladizo
portante
embebido
piel estanca modular
postesado

… y así hasta que tengas la sensación de que ya no sabes hablar ni siquiera tu lengua materna.

h1

Musical Monday: I’ve got you under my Skin

Mayo 19, 2008

¡Ay! ¡Qué bonito es escuchar a Frank Sinatra cantando Fly me to the Moon, Under my Skin, Come Fly with me, The way you look tonight… !

Id escogiendo pareja, que empieza el baile.

h1

Deseos, autobuses y columpios

Mayo 14, 2008

Cuando he salido hoy del trabajo no tenía ganas de ir a casa. Ahora te puedes imaginar cualquier historia de “en su casa no la quieren” o “no siente que sea su hogar” o cualquier rollo de esos, que me da igual, porque es mentira. No tenía ganas de ir, porque no era el momento de meterme en mi casa a pensar.
Tenía ganas de montarme en un coche, ser la copiloto de alguien que esté contento de tenerme sentada a su lado. Y estar yo también contenta por estar sentada a su lado. Estar en silencio, disfrutando de estar contenta. Ver correr paisajes enmarcados en la luna del coche. Cambiar las canciones, poner alguna triste que acompañe los páramos más solitarios y otra más acelerada en los momentos en los que atravesemos ciudades. Y hacer kilómetros y más kilómetros, hasta que no sepamos a dónde hemos llegado.
Sin embargo, lo único que he podido hacer ha sido enchufarme a mi iPod y subirme al bus. Una sucedáneo insípido de mi deseo.
Y mirando por la ventana de bus he pensado que hace mucho que no me columpio. Cuando era pequeña, y no tan pequeña, me encantaba columpiarme. Me impulsaba con toda mi fuerza, que no es demasiado, y llegaba lo más alto que podía, o que me atrevía. Y cuando estaba arriba, pensaba “¿y si salto?”. Me pasaba el rato dudando, con unas ganas irrefrenables de saltar, pero con un miedo terrible a la caída.
Entonces, me he acordado de una letra de Jovanotti que dice la vertigine non è paura di cadere, ma voglia di volare.

h1

Musical Monday: Enjoy the Silence

Mayo 12, 2008

Hoy, que es fiesta en Barcelona, tengo el día un poco perro, así que no me apetecía pensar demasiado en la canción que iba a poner…

Apostemos por los clásicos, pues, y pongamos algo de Depeche Mode, a los que adoro. Y Enjoy the Silence, cuya letra me encanta.