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El día después

8 Junio 2009

Creo que tenemos el país que nos merecemos. Nunca llegaremos a los niveles de  Suecia o Finlandia, porque allí, si un partido es corrupto, dimiten o el electorado les castiga. Lo hemos visto en Reino Unido. En Valencia, el PP ha aumentado el número de votantes. Así nos va. Nos reímos de Berlusconi y no entendemos a los italianos… ¿cómo era eso de la paja y la viga?

Pero no me extraña. Nadie se ha dignado a hacer unas propuestas claras y comprensibles. Y eso que en las elecciones europeas es todo mucho más fácil, porque ya se saben muchos de los temas que se debatirán en la Eurocámara durante los próximos cinco años. Entonces, me pregunto por qué ningún partido ha dicho: “respecto a este tema, nosotros nos posicionaremos así o asá y esto tendrá las siguientes consecuencias…”. Sería tan claro y tan evidente. Veríamos quiénes son de izquierdas y de derechas.

Y quién cumple lo que promete y quién no. Quizás ahí está el problema…

Sin embargo, todos se dedican a atacar, a decir “nosotros somos los buenos y ellos los malos”, sin razonamientos detrás, sin propuestas concretas, sin que los ciudadanos sepamos qué va a pasar en los próximos cinco años. Luego nos asustaremos y nos escandalizaremos si se vota la directiva de las 65 horas semanales, si se aprueba el plan de Bolonia, si se permite que comamos trangénicos sin que lo sepamos, si el pescado se importa de la otra punta del mundo porque nos sale más barato económicamente (que no social ni medioambientalmente)…

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Musical Monday: Audrey

4 Junio 2009

Esta semana he tardado mucho en colgar Musical Monday porque no me decidía. Normalmente, unos días antes ya sé qué voy a colgar. Sin embargo, este mes no lo tenía nada claro. Pese a que un clamor popular pedía “La Zarzamora”, por una anécdota del fin de semana pasado, he decido poner esta canción de Los piratas titulada “Audrey”. Hace cosa de dos semanas fui a ver a Iván Ferreiro al Palau de la Música Catalana y me lo pasé pipa. Y me he decidido por esta canción por varias conversaciones del fin de semana pasado, que me lo pasé también muy bien.

Os dejo con la canción, que lleva una pequeña explicación de Iván Ferreiro al principio:

Y esta es la escena de Twin Peakcs a la que se refiere:

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Demagogia

25 Mayo 2009

Siempre he querido apuntar todas y cada una de las mentiras gordas que dicen los políticos, de todos los signos. Para reírme, por no llorar, de ellos un rato.

Estoy traduciendo mientras oigo de fondo el debate para las elecciones europeas y el sr. Mayor Oreja acaba de decir que “la crisis es resultado de la ruptura de España (…) de restar nacionalidades y no sumar”. Lo ha coronado con que “hay zonas de España en las que el español está amenazado”. ¡Olé la demagogia!

¿Lo peor? Que habrá gente que se lo creerá palabra por palabra.

No entiendo como tienes cojone de decir esto el candidato que se enorgullece de que su abuelo les prohibiese aprender euskera, pero cuyos carteles electorales, por lo menos los de mi  calle, están en catalán. Eso es ser consecuente, sí señor.

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Petanca I

3 Mayo 2009

Volví al banco metálico y frío en el que tantísimas veces nos habíamos sentado.
Pasábamos las horas sin darnos cuenta, conociéndonos.

Cuando llegaba temprano y aún no había nadie, te esperaba, deseando que tú tardases poco y los demás, mucho. O mejor aún, que no viniesen.
Estar a solas y compartir una pequeña intimidad creciente.
Silencios que no incomodaban y que tú me enseñaste a apreciar.
Besos en la mejilla que ardían.

Las noches se volvían largas e intensas y no sabíamos poner nombre a lo que se entrometía en nuestra amistad. Quizás no lo tiene, quizás solo quiero creer que es especial.

Volví al banco frío y metálico…

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27 Abril 2009

Tengo muerto esto porque no paro. El otro día escribía Danilac que pensaba en cerrar. Mentiroso, eso lo hemos dicho todos, pero no es verdad. Nos encanta lo de ser exhibicionistas y contar nuestras penas y alegrías públicamente.

Últimamente no paro. Lo peor es que me comprometo con gente y no estoy cumpliendo. Tengo que decir en mi defensa que mi ordenador está en fase terminal y que me han quitado dos muelas de juicio y he tenido media cara como el Chavo del Ocho (enlace a una imagen, por si alguien no lo recuerda), con su conscuente dolor.

Como no sé muy bien de qué escribir haré un comentario así general de lo que he hecho, visto, escuchado o vivido últimamente. He descubierto a Jorge Drexler. Y algún lector dirá “¡a buenas horas!”. Pues sí, pero oye, me encanta. ¡Qué suerte tiene Leonor! No es el único grupo o cantante que he descubierto últimamente, ya que con Spotify estoy que me salgo (si alguien quiere una invitación, que me mande un correo).

De pelis, he visto últimamente “La clase” que cuenta el curso de un instituto francés en pequeñas escenas que muestran el día a día. El instituto es de esos llamados “conflictivos”. Es muy interesante ver el ambiente de “ataque” contínuo que hay, los profesores creen que los alumnos los atacan, y viceversa. También he visto “Slumdog Millionaire”. Psé. Con esto lo digo todo.

Y el día de Sant Jordi fui al teatro. Hacía mucho que no iba, casi un año (o un poco más de un año, no lo recuerdo). Fui a ver “La vida por delante”, dirigida pro Josep Maria Pou y basada en la novela La vie devant soi, de Romain Gary. Me pareció maravillosa. El texto era sutil e irónico, y tocaba temas como la inmigración; la tolerancia entre culturas, religiones y personas; y el derecho a vivir y morir con dignidad. Además, los actores protagonistas (Concha Velasco en el papel de Madame Rosa y Rubèn de Eguia en el del Momo) estuvieron impecables. Sobre todo, Rubèn, que estaba soberbio. Y mira que es difícil ponerse al lado de Concha Velasco (lo siento, soy super fan de la sra. Velasco). En fin, que disfruté muchísimo.

Sigo teniendo ganas de viajar, pese al divertidísimo viaje a San Sebastián. Fueron cuatro días muy bonitos, pese al mal tiempo, y pude desconectar mucho, pero no todo lo que me hubiese gustado. Necesito más.

Ahora mismo este cielo gris de primavera se prepara para descargar un chaparrón. Y yo me voy a sentar a mirarlo por la ventana.

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Semana Santa

9 Abril 2009

Ayer escuchaba “Strangelove” de Depeche Mode y pensé que esta frase pegaba mucho para esta época de penitencia (ejem):

I give in to sin, because you have to make this life liveable.

Yo me voy a Donostia, a caer en el pecado de la gula.

Nos leemos a la vuelta.


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Musical Monday: Kids

30 Marzo 2009

Como ya sabe mi compañero de trabajo, mi hermana, mi cuñado, la gente que asistió la fiesta de cumpleaños de un amigo mío el sábado pasado y, a partir de ahora mismo, vosotros queridos lectores:

¡esto es un temazo!

El videoclip es como si te hubieses tomado un tripi, pero sin resaca. Kids de MGMT (léase, Management):

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18 Marzo 2009

Soy un poco ignorante. Lo digo al principio de esta entrada para que nadie se tire las manos a la cabeza cuando siga leyendo. Lo bueno es que, pese a ser ignorante, tengo mucha curiosidad y cuando no sé algo, lo busco. Así que espero que lo de mi ignoracia con los años se vaya curando…

Dicho esto, contaré que hace un par de días, viendo el teledario, descubrí a Jaime Gil de Biedma, porque resulta que están rodando una película sobre su vida (era gay, le gustaba la farra… en fin, esas cosas que tienen morbo y venden). Así que, ni corta ni perezosa, estuve buscando en internet para leer algunos poemas. Los que he leído me han encantado y por eso comparto uno de estos  con mis apreciados lectores. Está extraído de Poemas póstumos y se titula “No volveré a ser joven”:

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Y ahora tengo ganas de seguir leyendo…

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13 Marzo 2009

El cuerpo produce sonidos, sabores, fluidos, olores y tactos que pueden resultar sucios y fascinantes partes iguales.
Y, pese a lo malo, todos ellos son necesarios para lograr una clase de intimidad.
Esa intimidad en la que el espacio deja de tener importancia y en la que te ves capaz de sobrevivir dentro de un cubículo. No te hace falta más aire del que necesitan tus pulmones para jadear.

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Mi vecina

9 Marzo 2009

Tengo una vecina de unos 13 ó 14 años. Está en eso que ahora le llaman la preadolescencia. Cuando yo tenía esa edad decían que tenía la edad del pavo y punto. Mi vecina (que ahora que lo pienso no sé ni cómo se llama) es una niña majísima: te saluda en el ascensor, puedes mantener una conversación agradable con ella, te espera para abrirte la puerta, saca a pasear a sus perritos… Una niña normal, de las que parece que ya no quedan entre tanta niñata de 13 años pintada y arreglada como si fuese a salir de fiesta a las 8 de la mañana.

Un día cuando volvía a casa, la vi a lo lejos en mi calle. Volvía a su casa, con su perrito corriendo tras ella. Y, justo delante del portal de mi casa, vinieron tres gitanas y le tiraron de la coleta hasta que se cayó al suelo. Yo empecé a gritarles que la dejasen y se fueron. El churrero (debajo de mi casa hay una churrería) y yo fuimos tras las gitanas, pero se fueron corriendo como buenas cobardes. Mientras tanto, otra vecina también que vio la escena tranquilizó a la niña y la acompañó a su casa. Cuando lle gué a mi casa, dejé mis bártulos y fui a casa de la niña a preguntar cómo estaba. Su madre me dijo que se había asustado, pero que ya estaba mejor. De esto que cuento, hará más o menos un año.

El otro día vi a mi vecina, a lo lejos, tal y como la vi aquel día. Me pregunté si se asustó (que supongo que sí) y, sobre todo, si todavía tiene miedo cuando oye un ruido tras de sí cuando pasea a su perro.  Si, por desgracia, algo que le gusta tanto como pasear a su perro, se había convertido en una mala experiencia. Estoy segura que tampoco habrá llegado al extremo de crearle un trauma, pero aún así, imagino que algo queda de poso.

Quizás me pregunté eso porque cuando yo tenía 13 años sufrí una situación similar en el instituto.  Recuerdo que, pese a que creo que reaccioné muy bien exteriormente, me aterrorizaba que un día tuviese que enfrentarme físicamente a aquella chica, porque sabía que tenía todas las de perder. Si la oía a lo lejos en el pasillo, todas mis alarmas sonaban.  Pero lo que me daba más rabia era que hasta aquel día, ir al instituto me había gustado. Me habia parecido hasta divertido.

Y vino la carasapo y me lo jodió. Por suerte, un día el miedo desapareció. Y ella, y su cara de sapo, me provocaban risa y no miedo.